Vinagreta balsámica

Saber hacer una vinagreta básica es una de las mejores habilidades que un cocinero casero puede tener. Y no hay nada mejor que un buen aderezo balsámico. Afortunadamente, es realmente fácil de hacer.

Esta vinagreta balsámica es un aderezo versátil que va con casi cualquier ensalada. Aunque me encanta mi vinagreta de limón, lo bueno de este aderezo para ensaladas balsámico, es que es un poco más dulce, y también tiene una textura más espesa.

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El balsámico también tiene una mayor afinidad de sabor con ciertos ingredientes, como las coles de Bruselas o los melocotones a la parrilla.

Otra ventaja es que la vinagreta balsámica es un poco más fácil de preparar, no tienes que andar exprimiendo limones, solo utilizar un buen vinagre. Y debido a que los vinagres balsámicos varían tanto en espesor y dulzura, importa cuál de ellos compres.

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Generalmente me gusta usar vinagre balsámico añejo, que tiene un sabor menos áspero y más dulce, y una textura más espesa, pero puedes usar cualquier tipo que desees.

El balsámico más joven tiende a ser más ácido, así que si quieres ese sabor, es una gran opción también.

La proporción estándar para las vinagretas es de tres partes de aceite por una de vinagre. Pero es una proporción flexible, y me gusta adaptarla a mi gusto, por eso en esta vinagreta utilizo dos partes de aceite por una de vinagre. Si quieres un aderezo más rico, utiliza más aceite.

La mayoría de la gente considera que la mostaza es opcional en la vinagreta balsámica, pero yo siempre lo añado, ya que realmente realza el sabor y también ayuda al proceso de emulsión.

El ajo crudo es fuerte, pero me encanta su sabor. Si prefieres no incorporarlo, solo aplástalo y déjalo reposar en la vinagreta durante unos minutos para infundirle sabor, pero sin darle demasiada potencia.

Si te sientes inspirado, puedes agregar otros ingredientes a la mezcla, como algunas chalotas picadas o una cucharada de hierbas frescas picadas. Si deseas un poco más de dulzura, incorpora un poco de azúcar moreno o miel, aunque no creo que sea necesario.

Tiempo de preparación: 5 minutos

Raciones: 6 personas

Ingredientes

  • 60 ml de vinagre balsámico (recomiendo un balsámico añejo)
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • 1 diente de ajo, prensado o picado
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra molida
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra

Elaboración

  1. En un recipiente, mezcla con unas varillas el vinagre balsámico, la mostaza de Dijon, el ajo, la sal y la pimienta. Mientras lo bates, incorpora gradualmente el aceite de oliva durante unos 30 segundos, hasta que la vinagreta esté emulsionada y haya espesado ligeramente.
  2. Sírvelo encima de tus ensaladas y disfruta.

NOTAS

Las sobras puedes guardarlas en un frasco o recipiente en la nevera hasta por dos semanas, puede durar un poco más, pero debido a que el ajo es fresco, hay que asegurarse de que no se estropee.

El vinagre y el aceite se separarán después de unos minutos, pero vuelve a batir todos los ingredientes para que se vuelvan a emulsionar.

Elige un aceite de oliva virgen extra con un sabor ligero y agradable.

Esta receta de vinagreta balsámica es la más básica, y puedes personalizarla añadiendo alguna hierba fresca, como romero picado, tomillo, albahaca o salvia.

Esta receta también funciona muy bien con cualquier tipo de vinagre que te guste, especialmente el vinagre de vino tinto. El vinagre de manzana está lleno de beneficios para la salud y también es excelente en esta receta.

Más variaciones: infusiona el aceite de oliva con ajo u otras especias para obtener otra capa de sabor.

Valores nutricionales: Calorías: 170 kcal | Hidratos de carbono: 2 g | Grasas: 18 g | Grasas saturadas: 2g | Azúcar: 1 g

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