Bizcocho de naranja y nueces

Hay muchos tipos de bizcochos de naranja y normalmente vamos buscando uno de lo más esponjoso. La verdad, es que, lejos de parecer seco, este bizcocho de naranja y nueces se distingue de los demás por su textura crujiente.

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Esto es debido a la cobertura superficial de azúcar, naranja y nueces picadas que lo cubre, y cómo no, a todas las nueces picadas que incluye la miga.

Pero a pesar de tener una textura crujiente, este bizcocho de naranja y nueces es de lo más suave.

Sus ingredientes básicos son las nueces molidas y una aportación triple de naranja, ya que posee jugo, ralladura y una cobertura crujiente de azúcar de de la misma fruta. Perfecto para los amantes de este cítrico.

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Vale la pena probar a hacer este bizcocho, y de hecho, hay muchas razones. En primer lugar es algo diferente, crujiente e increíblemente tierno. Además, las mediciones no son nada complicadas, por lo que podrás hacerlo sin problemas, o al menos intentarlo. Con un procesador de alimentos lo tendrás muy fácil.

Me gusta hacerlo y acompañarlo con el café en el desayuno o la merienda. Se trata de un pastel diferente que me apetece muchas veces.

Seguro que la mayoría de los ingredientes los tienes ya en casa. ¿Te animas a hacer este bizcocho de naranja y nueces? O igual te apetece otros tipos de bizcochos como estos:


Tiempo de preparación: 20 minutos

Tiempo de cocción: 40 minutos

Tiempo total: 1 hora

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 125 gramos de harina para todo uso
  • 50 gramos de nueces enteras
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 110 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 105 gramos de azúcar
  • La ralladura de una naranja
  • 2 huevos L
  • 120 ml de zumo de naranja recién exprimido

Para la cobertura:

  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de ralladura de naranja
  • 25 gramos de nueces, finamente picadas

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 180 grados. Engrasa un molde redondo de 20 cm y cubre el fondo con papel vegetal.
  2. Pon todos los ingredientes secos (harina, nueces, levadura, bicarbonato de sodio y sal) en un procesador de alimentos (picadora o robot de cocina también sirven) y tritúralo durante 1 minuto y 30 segundos, hasta que observes que todo queda finamente picado. Después, pásalo a un tazón y reserva.
  3. En el mismo procesador (ahora vacío), agrega la mantequilla, el azúcar y la ralladura. Tritúralo durante 45 segundos.
  4. Añade ambos huevos y tritúralo durante unos segundos hasta que quede suave. No te olvides de raspar los lados del recipiente para que no se queden ingredientes por las paredes.
  5. Ahora, agrega la mitad de la mezcla de harina molida, tritura 10 segundos, vierte el zumo de naranja, tritura otros 10 segundos y luego termina con la mezcla de harina restante y tritura otros 10 segundos más, hasta que se mezclen bien todos los ingredientes.
  6. Vierte esta masa en el molde distribuyéndolo uniformemente.
  7. Haz la cobertura mezclando el azúcar y la ralladura con las puntas de los dedos en un recipiente pequeño, hasta que la ralladura se distribuya uniformemente. Agrega las nueces finamente picadas y vuelve a mezclar.
  8. Espolvorea esta mezcla por encima de la masa e introdúcelo en la parte central del horno durante 40 minutos aproximadamente. Prueba con una varilla para saber cuándo está listo. La metes en el centro del bizcocho y tiene que salir limpia.
  9. Coloca el bizcocho sobre una rejilla para que se enfríe, después de unos minutos desmóldalo y deja que enfríe completamente.

NOTAS

Como siempre, es fundamental utilizar una buena materia prima para que el bizcocho salga lo más bueno posible. Como la naranja es la protagonista de esta receta, te recomiendo que te esmeres en elegirlas, y que las consigas orgánicas si es posible.

Por otra parte, preocúpate de hacer tú mismo el zumo de naranja y por favor, no lo compres hecho. El sabor final cambia, te lo aseguro.

Si lo prefieres, puedes evitar poner la cobertura crujiente, y dejarlo simplemente solo, o acompañado de unas pieles de naranja confitadas caseras.

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