Cómo hacer fondant (pasta de azúcar)

El Fondant, también llamado pasta de azúcar, se usa para cubrir pasteles y bases o realizar decoraciones como flores, hojas u otros objetos cotidianos. Es versátil, suave y flexible al amasarlo y fácil de modelar y grabar con texturas.

Se puede conseguir ya hecho en tiendas especializadas en repostería creativa, en una amplia gama de colores y tamaños (incluso algunos tienen aroma y sabor), pero prepararlo por tu cuenta es fácil y económico. Además lo puedes teñir tu misma del color que desees.

1

Eso sí, en caso de tener prisa o necesitarlo, puedes comprarlo ya preparado por menos de 10 €:  Os voy a poner la elaboración de dos tipos de fondant:

Fondant rápido (con nubes de azúcar)

Ingredientes

  • 300g de nubes de azúcar (preferentemente blancas)
  • 600g de azúcar glas tamizado
  • 25g de mantequilla

Elaboración

  1. Untar un bol de cristal con un poco de mantequilla y añadir las nubes. Sobre las nubes ponemos la mantequilla en forma de pegotes. Metemos en el microondas 2 minutos a máxima potencia hasta que se derritan.
  2. Cuando este derretido le añadimos, si se quiere, el colorante. Yo en esta ocasión no le añadí porque lo quería blanco, pero si lo queréis colorear os aconsejo utilizar colorantes en gel o en pasta, ya que no os variara la consistencia final.
  3. Para añadirlo introduce un palillo en el colorante y lo que salga mézclalo con la masa. No introduzcas dos veces el mismo palillo. Cuando amasemos bien tendrá un color uniforme.
  4. Añadimos el azúcar glas tamizado hasta que se convierta en una masa maleable. Hacemos una bola y la enrollamos con film, la metemos en una bolsa y la tenemos en el frigorífico un día por lo menos antes de usarla.

Nos va a durar unos 6 meses en el frigorífico dentro del film. Cuando lo vayamos a utilizar, meterlo en el microondas unos segundos para ablandarlo un poco y ya está listo para darle forma.

Fondant profesional

Ingredientes para preparar 1kg

  • 60ml (4 cucharadas) de agua fría
  • 20ml (4 cucharaditas o un sobre) de gelatina en polvo
  • 125ml de glucosa líquida
  • 15ml (1 cucharada) de glicerina
  • 1kg de azúcar glas tamizado y un poco más para espolvorear

La glucosa líquida y la glicerina la podéis encontrar en tiendas especializadas en repostería creativa.

Elaboración

  1. Echamos el agua en un recipiente pequeño y añadimos la gelatina gradualmente. Mezclamos.
  2. Colocamos el recipiente dentro de un cazo con agua caliente (no hirviendo) y removemos hasta que la gelatina se disuelva.
  3. Añadimos la glicerina y la glucosa mezclándolo todo.
  4. En un bol ponemos el azúcar glas ya tamizado, formamos un hueco en el centro y vertemos sobre él los ingredientes líquidos. Mezclamos todo bien.
  5. Volcamos la mezcla sobre una superficie espolvoreada de azúcar glas y amasamos todo bien. Si la pasta esta muy pegajosa añadimos más azúcar glas.
  6. Se puede usar inmediatamente o envolverlo en film y guardarlo en la nevera.
  7. Si queremos colorearlo vamos a realizar el mismo procedimiento que en el otro fondant, usando un palillo ir agregando colorante hasta lograr el color deseado. Es muy importante amasarlo muy bien para que quede uniforme el color.  Si lo vais a usar para cubrir una tarta, tened en cuenta que para que se quede bien pegado hay que recubrir el bizcocho con alguna crema (ganache, nutella, crema de mantequilla…)

Y si queréis pegar el fondant entre sí, debéis mojarlo con agua ayudándoos de un pincel.

Para trabajar el fondant, hacedlo sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas y amasad con un rodillo. Hay diferentes tipos de rodillos (de silicona, antiadherente, con medidas, texturizador, con anillos niveladores…), dependiendo para que lo queramos podemos utilizar uno u otro.

Hay también diferentes utensilios para ayudarnos a trabajar con el fondant, entre los más destacables están las ruedas de corte, los cortadores y las paletas alisadoras.

Se comercializa también fondant líquido, con el que podremos decorar cupcakes o pastelitos. Se puede mojar directamente o verter encima, esto le va a dar un acabado suave y satinado a nuestros postres. Se puede teñir con colorantes y dar sabor con aromas.

Lo más visto