Crema de calabacín Arguiñano

La crema de calabacín es el plato perfecto como transición del verano al otoño. Estas verduras suelen estar disponibles todo el verano, y al ser tan resistente, probablemente lo tendrás en la huerta hasta principios del otoño. Si no, puedes hacerte de una buena provisión durante los meses veraniegos, trocearlos y congelarlos; así simplemente tienes que sacarlos del congelador y cocerlos en el caldo.

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Como me gusta tanto este plato, y suelo hacerlo de diferentes maneras para no cansarme de él, he probado la receta que elabora Karlos Arguiñano, uno de los grandes cocineros profesionales de este país.

No es la única que tiene, pero esta me ha llamado la atención, pues incorpora pimiento verde, que no lo había visto en ninguna receta de crema de calabacín. Cebolla si, patata también, incluso ajo, pero nunca se me habría ocurrido añadirle pimiento. Pensándolo bien es una gran adición, pues además de sabor, le añade otra tonalidad más de verde.

Y la receta es tan fácil como las demás, saltear la cebolla y el pimiento, añadir el calabacín troceado y rehogarlo un poco, y después cocerlo todo con el caldo. Por último solo queda triturarlo y añadir el ingrediente que aporta cremosidad (por eso es una crema y no un puré), que en este caso es leche evaporada, un gran sustituto de la nata.

¿Te gusta este plato? Descubre otras maneras de prepararlo aquí.

El resultado es una crema de calabacín muy sabrosa, saludable, nutritiva y suave. ¡Como me gustan estos platos!

Los calabacines, además de ser muy versátiles y sabrosos en cualquier preparación, resultan un ingrediente con muchos beneficios para la salud. Si quieres perder peso, el calabacín es una de esas verduras que deberías incorporar a tu dieta. Además de ser bajo en calorías, el calabacín tiene un alto contenido de agua. También es rico en fibra, ayudándote a quedar más saciado.

Tiempo de preparación: 10 minutos

Tiempo de cocción: 27 minutos

Tiempo total: 37 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 2 calabacines grandes
  • 1 cebolla troceada
  • 1 pimiento verde troceado
  • 3 cucharadas de arroz
  • 1,5 litros de caldo de verduras
  • 1/2 vaso de leche evaporada
  • Un chorrito de aceite virgen extra
  • Sal, al gusto

Elaboración

  1. Pon una cazuela grande a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva. Añade la cebolla y el pimiento verde y sofríelo hasta que estén blandos.
  2. Lava la piel de los calabacines y corta los extremos. Trocéalos y añádelos a la cazuela para que se rehoguen con el resto de verduras durante un par de minutos.
  3. Vierte el caldo y el arroz y deja que cuecen 20-25 minutos, hasta que el calabacín y el arroz estén tiernos.
  4. Tritura todos los ingredientes con la batidora eléctrica hasta que no queden trozos, vierte la leche evaporada y mézclalo hasta integrarlo completamente.
  5. Añade una pizca de sal, prueba la crema y rectifica si es necesario.

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NOTAS

Arguiñano suele decorar sus cremas de calabacín con una gran variedad de acompañamientos, unos más sencillos como verduritas o queso frito; y otros más sofisticados como paquetitos de brick rellenos de huevas de trucha, higos salteados y palitos de sésamo, o buñuelos.

La verdad es que esta crema pega con casi cualquier ingrediente. Cualquier queso le va bien, otras verduritas también suelen ser un buen acompañamiento para un plato más sano, y el pan es imprescindible para mojar.

Yo te recomiendo añadir unos picatostes (y si son con sabor a ajo mucho mejor), jamón serrano picado, un chorrito de nata (o leche evaporada) o queso Parmesano rallado.

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