Crema de calabacín light

Esta deliciosa crema de calabacín es saludable, súper fácil de preparar y baja en calorías; pero no dejes que esto te engañe, adorarás su sabor y te sentirás inmensamente satisfecho degustándola.

He quitado la nata, los quesitos y demás lácteos, porque pretendo que esta crema de calabacín sea light o baja en calorías, lo más saludable posible; pero conserva su delicioso sabor.

1

Así que.... ¿a qué sabe? Si soy completamente honesta, era un poco escéptica sobre la crema de calabacín. No tengo exactamente buenos recuerdos del calabacín en las cremas, se ponían blandas, tenían grumos, para mí eran asquerosas. Pero esta crema de calabacín no tiene trozos, y su textura es cremosa y muy fina.

El calabacín cocido y condimentado se transforma en esta deliciosa crema aterciopelada, sin la adición de ninguna nata o crema. Realmente increíble.

No te pierdas nuestro artículo sobre crema de calabacín.

Además, es saludable, naturalmente libre de gluten y lácteos, así como vegano y paleo.

Y no es difícil de hacer en absoluto. Por supuesto, todo comienza con una pequeña montaña de calabacines picados y agua. Una pizca de sal y pimienta para el sabor, y luego se deja cocer todo a fuego lento hasta que los calabacines estén suaves como la mantequilla, y el agua de cocción tenga un aroma delicioso.

Después se fríe un poco de ajo en aceite de oliva, junto con un generoso montón de tomillo. ¡Tu cocina olerá absolutamente increíble! Sólo asegúrate de no quemar el ajo, o se pondrá amargo y olerá mal.

Una vez que los calabacines estén cocidos, se mezclan con el ajo y el tomillo y se tritura todo en una cremosa y vibrante perfección verde.

La crema se sirve con una cucharada de yogur o con un chorrito de jugo de limón si el yogur no es lo suficientemente ácido por sí solo.

Porque es ese toque de ácido en la cremosa crema de calabacín lo que hace que este plato realmente brille. Añade un poco de tomillo, y tendrás un plato fácil, saludable y light.

Tiempo de preparación: 10 minutos

Tiempo de cocción: 30 minutos

Tiempo total: 40 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 3-4 calabacines medianos (aproximadamente 900 g), troceados
  • 1,2 litros de agua o caldo de verduras
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 1-2 cucharadas de aceite de oliva
  • 5-6 ramitas de tomillo, sólo las hojas (o 1- 2 cucharadas de tomillo seco)
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra molida

Elaboración

  1. Pon el agua y el calabacín en una olla a fuego alto, sazónalo con sal y pimienta negra, y cuando empiece a hervir, reduce el fuego al mínimo y deja que cueza aproximadamente media hora, o hasta que los calabacines estén tiernos.
  2. Mientras tanto, fríe el ajo picado y el tomillo en el aceite de oliva, asegurándote de que el ajo no se queme. Retíralo cuando cuando el ajo esté ligeramente dorado.
  3. Una vez que los calabacines estén tiernos, incorpora el ajo, el tomillo y el aceite de oliva, y tritúralo con una batidora de mano hasta que la mezcla esté suave y cremosa.
  4. Prueba y ajusta la sal y la pimienta si es necesario. Sírvelo en 4 platos individuales con una cucharada de yogur y una pizca de tomillo por encima.

NOTAS

Esta saludable crema de calabacín es deliciosa tanto caliente como fría. Las sobras las puedes guardar en un recipiente hermético en el frigorífico durante 4 días.

Nuestros favoritos