Crema de calabacín y zanahoria

La crema de calabacín es una de las cremas de verduras favoritas de nuestra familia. Nos gusta solo con calabacín, y también acompañado de otras verduras, como la cebolla, el puerro o la patata. Esta vez le toca el turno a las zanahorias.

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No decepciona, el versátil calabacín se puede combinar perfectamente con las zanahorias. La crema de calabacín y zanahoria es deliciosa, y un poco más dulce y colorida que la sopa de calabacín habitual.

Lo mejor de todo es que no tiene gluten (por lo que es apta para celiacos), tiene muy pocas calorías, es fácil de preparar y está lista en 30 minutos. Es tan cremosa y sabrosa que será un buen primer plato para tu comida.

La crema tiene pocos ingredientes: las verduras principales, las zanahorias y el calabacín, una cebolla y dos dientes de ajo para darle un toque de sabor, un poco de nata para darle una textura cremosa, un poco de aceite de oliva para sofreír la cebolla, agua, sal, pimienta negra y unas hojitas de albahaca para darle un sabor especial. ¡Eso es todo!

¿Te gusta este plato? Descubre otras maneras de cocinarlo en este apartado.

Si quieres hacer esta crema todavía más sabrosa y potente, ralla un poco de queso Parmesano una vez servido en el plato. El queso se irá derritiendo poco a poco, y se infundirá en la mezcla cremosa de calabacín y zanahoria.

Esta sabrosa y alegre crema se puede servir bien caliente, lo que resultará muy confortante para los días fríos de invierno; pero también se puede servir tibia o un poco fría, para el verano. ¡Que aproveche!

Tiempo de preparación: 10 minutos

Tiempo de cocción: 20 minutos

Tiempo total: 30 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 2 calabacines medianos
  • 3 zanahorias
  • 2-3 dientes de ajo
  • 1 cebolla mediana
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 200 ml de nata líquida para cocinar
  • Sal y pimienta negra molida, al gusto
  • ½ cucharadita de albahaca fresca recién picada

Elaboración

  1. Lava bien los calabacines y las zanahorias (no es necesario pelarlos) y corta los extremos. Pícalos en dados, al igual que la cebolla y el ajo.
  2. Vierte la cucharada de aceite de oliva en una olla honda y ponlo a calentar a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo picados y sofríelo durante 2-3 minutos. Cuando la cebolla esté blanca, añade los calabacines y las zanahorias picados. Remuévelo todo y tápalo para que se cocinen durante 5 minutos.
  3. Añade agua, lo suficiente para cubrir las verduras, sazónalo con sal y pimienta negra, y reduce el fuego para que se cocine todo a temperatura baja, hasta que los calabacines y las zanahorias estén tiernas, aproximadamente 15 minutos.
  4. Cuando las verduras estén cocidas, retira la olla del fuego y tritúralas con una batidora de mano hasta que estén suaves. Vierte la nata líquida y vuelve a ponerlo al fuego para que se caliente.
  5. Prueba y añade más condimento si lo ves conveniente. Sirve la crema acompañada de un poco de albahaca picada o queso rallado.

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NOTAS

Deja la piel de las verduras si quieres añadir un plus de vitaminas y minerales al plato. Cuando se triture todo, no lo notarás.

Si quieres que el plato quede todavía más sabroso, asa las verduras en el horno, en vez de cocerlas en la olla. Quedarán tan sabrosas que no se necesita ningún condimento. Y si prefieres un sabor más suave, añade una patata.

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