Ensalada César casera

Si bien existen un sinfín de recetas de ensaladas que podemos encontrar, me atrevería a afirmar que no existe ninguna ensalada más famosa que la ensalada César.

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Se trata de una receta fácil de hacer y que además resulta deliciosa, por eso, hoy te voy a enseñar como hacer una ensalada César casera desde cero, para que puedas disfrutar de ella en cualquier momento.

Es cierto que es una receta muy sencilla, pero hay ciertos trucos que pueden elevar tu ensalada a un nivel superior, para que sea excepcional. Con estos consejos prepararás una ensalada César para chuparse los dedos.

Uno de estos trucos es la preparación de la lechuga. Es indispensable que la temperatura de esta lechuga sea la adecuada, ya que si no, podemos caer en el error de que resulte acuosa, lo que haría perder, no solo la textura de la lechuga romana, sino también se cargaría el aliño.

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Un error que se suele cometer y que podemos solucionar, por ejemplo, secándola con un trapo después de lavarla, o escurriéndola bien con el centrifugador de lechuga.

Otro punto importante son los picatostes. Los puedes comprar de bolsa en cualquier supermercado, y no tendrás un mal resultado, sin embargo, si quieres una ensalada César espectacular, te recomiendo que los hagas tú mismo.

Por último, y no menos importante, el aliño. La preparación de la salsa César es uno de los toques más definitivos para el resultado de la ensalada, y aunque muchas personas utilizan mayonesa para acabar antes, te recomiendo que no lo hagas, de modo que con un buen aliño, conseguirás una ensalada para chuparse los dedos.

Para personalizar tu ensalada, puedes añadir algo de pollo asado, salmón cocido o incluso langostinos cocidos, que le dará el aporte extra de proteínas que necesitas, pudiendo convertirla en un plato único, tanto para cenar como para comer.

Tiempo de preparación: 10 minutos

Tiempo total: 10 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 2 lechugas romanas, lavadas, secas y troceadas
  • 50 gramos de virutas de queso Parmesano

Para el aliño:

  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada pequeña de jugo de limón
  • 1 cucharada de salsa inglesa
  • 1/2 cucharada de mostaza de Dijon
  • 50 gramos de queso Parmesano
  • 2 filetes de anchoas
  • 8 alcaparras pequeñas
  • Tres cucharadas de aceite de oliva
  • Una pizca de pimienta negra

Para los picatostes:

  • 1/2 barra de pan de 1-2 días
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo, prensados o rallados
  • 1 pizca de sal y de pimienta negra molida

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 190 grados. Corta el pan en rebanadas de unos 2 cm de grosor y luego corta cada rebanada en cubitos. Distribuye los cubos de pan en una sola capa sobre una bandeja para hornear y hornéalos durante 5 minutos.
  2. Mientras hornean, en un recipiente mezcla el aceite de oliva, el ajo, la sal y la pimienta. Retira la bandeja para hornear del horno y rocía el pan con la mezcla de aceite y ajo. Remuévelo y vuelve a hornearlo otros 5 minutos.
  3. Mientras tanto, prepara el aliño. Mezcla el jugo de limón, las alcaparras, la salsa inglesa, la mostaza, las anchoas y la pimienta negra, y tritúralo en una licuadora hasta que esté suave.
  4. Añade lentamente el aceite de oliva con cuidado, para que se vaya mezclando bien con el resto de ingredientes. Cuando esté listo, incorpora el queso Parmesano y guarda el aliño en la nevera hasta que vayas a usarlo.
  5. Remueve los picatostes y hornéalos otros 5 minutos más, hasta que estén dorados. Después resérvalos y deja que enfríen.
  6. En una ensaladera, echa la lechuga romana, los picatostes y el queso Parmesano. Después, solo tienes que cubrir la ensalada con el aderezo y mezclarlo bien.

NOTAS

El aliño lo puedes guardar en la nevera hasta tres días, por lo que te recomiendo que si quieres disfrutar varios días de la ensalada César casera, hagas un poco más de la cuenta, y así te será más fácil y rápido conseguir la ensalada.

Algunas personas prefieren sacar un queso parmesano a la mesa acompañado de un rallador, e ir añadiendo al gusto. Esta es una opción ideal para los amantes del queso, que nunca verán que falta este ingrediente en su ensalada.

Es importante que laves bien la lechuga romana y le quites la humedad antes de ponerla a la mesa, de modo que conserve la textura crujiente y la ensalada quede más deliciosa.

Por otra parte, si no quieres usar lechuga romana, puedes sustituirla por kale, que también le dará la consistencia que necesita.

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