Mousse de limón con leche condensada

Los postres son una de las elaboraciones gastronómicas que más suelen gustar a todo el mundo, sobre todo a los más peques de la casa. Si quieres sorprenderles con un postre original y verdaderamente delicioso, preparar una mousse de limón con leche condensada puede ser una estupenda idea.

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Se trata de un postre muy refrescante, fácil y rápido de hacer. Además, cuando domines su elaboración (tardarás 15 minutos en hacerlo), podrás cambiar algunos ingredientes para hacer la mousse de otros sabores, como naranja, mandarina o cualquier otra fruta ácida.

Eso sí, debes saber que debido a la leche condensada, este postre tiene bastantes calorías. Lo bueno es que gracias al dulzor de la leche condensada no es necesario añadirle azúcar adicional, lo que añadiría un plus de calorías.

Limones, nata líquida y leche condensada, es todo lo que necesitas para preparar este delicioso postre sin complicaciones. Sin horno, ni cocción, ideal para el verano.

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Tiempo de preparación: 15 minutos + tiempo de enfriamiento

Tiempo total: 1 hora y 15 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 3 limones lavados
  • 300 mililitros de nata líquida para montar
  • 200 ml de leche condensada
  • Galletas para hacer la base de la mousse

Elaboración

  1. Comienza preparando los limones. Córtalos por la mitad y exprime su jugo, reservándolo para más adelante. Ralla la piel y resérvala para la decoración cuando el postre ya esté finalizado.
  2. En el vaso de la batidora, vierte la nata líquida junto a la leche condensada y el zumo de limón recién exprimido. Bátelo durante 5 minutos a velocidad media hasta que tenga una consistencia espesa.
  3. Rompe las galletas y tritúralas, pero no demasiado; la idea es que quede en plan rústico, con unos trozos más grandes que otros y pueda tener una textura crujiente. Pon los trocitos de galleta en la base de cada vaso individual, y rellena el vaso con la mousse dejando un dedo de distancia del borde.
  4. Introduce los vasitos de mousse en la nevera, al menos durante una hora. Cuando lo vayas a servir, la mouse estará un poco más dura, con la textura perfecta para decorarla con la ralladura o filigranas de limón. Et voila! Una mousse de limón individual.

NOTAS

Para este postre se deben utilizar vasitos de cristal individuales, porque la intención es que cada persona tenga su propio postre. Se puede hacer en un recipiente grande para varias raciones, pero al servirlas a los comensales se desharía toda la mousse.

Cuando ralles el limón, procura hacerlo sin tocar la parte blanca, que es la que amarga. Puedes hacerlo con un rallador de queso o incluso con un pelador de patatas, sin presionar mucho, para crear filigranas con la piel que quedarán estupendas cuando haya que decorar el postre.

Si en lugar de la textura crunchy que se puede llegar a conseguir con las galletas rotas prefieres algo más esponjoso, puedes utilizar bizcochos de soletilla o sobaos, el resultado también es fantástico.

En el mercado hay un gran número de propuestas en cuanto a nata. Es importante que sea nata líquida para postres, no nata para cocinar, que esa tiene menos contenido en grasa, ideal para hacer salsas.

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