Tortilla de alcachofas

Todos sabemos que no todos los alimentos tienen el mismo beneficio nutricional para nuestra salud, y generalmente los mejores alimentos son los que menos nos gustan, excepto en el caso de las alcachofas.

Las alcachofas son ricas en fibra, sodio, potasio, fósforo, calcio y cinarina, una sustancia amarga que estimula las funciones biliares y por lo tanto tiene efectos terapéuticos en el hígado.

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Pero además de todos estos beneficios para nuestra salud, están deliciosas. ¡Lo tienen todo!

Así que no te culpes si te comes una tortilla de alcachofas entera, como en mi caso, o una bandeja de alcachofas al horno, o, por qué no, unas alcachofas con jamón: ¡tu cuerpo te lo agradecerá!

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Si no quieres liarte con algo complicado, opta por una tortilla de alcachofas muy sencilla, rápida y rústica, con mucha personalidad gracias a las alcachofas picadas que quedan súper crujientes en la tortilla.

Siempre he disfrutado de la clásica tortilla española, pero me enamoré de esta tortilla de alcachofas cuando conocí todas las propiedades de las alcachofas, y sustituí las patatas por este vegetal.

Desde entonces, suelo hacerlo cada vez que me entran ganas de tortilla. ¡No puede ser más sabrosa, saludable y baja en calorías!

Tiempo de preparación: 15 minutos

Tiempo de cocción: 15 minutos

Tiempo total: 30 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 6 alcachofas frescas
  • 4 huevos L
  • Sal y pimienta negra molida
  • Unas hojas de albahaca
  • Queso de oveja rallado, al gusto
  • 1 limón
  • Harina, para enharinar las alcachofas
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

Elaboración

  1. Limpia las alcachofas como te explico en este artículo, y una vez limpias, córtalas en trozos y úntalas con zumo de limón para evitar que se ennegrezcan antes de cocinarlas. Una vez limpias y cortadas, espolvoréalas con harina.
  2. Vierte un chorrito de aceite de oliva en una sartén amplia y caliéntalo a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, añade las alcachofas y dóralas por todos los lados, removiéndolas de vez en cuando.
  3. Mientras tanto, bate los huevos con la sal y la pimienta negra, y añade una cantidad generosa de queso de oveja.
  4. Una vez que las alcachofas estén doradas, vierte la mezcla de huevo, añade unas hojas de albahaca y deja que la tortilla se cuaje por la base durante unos minutos.
  5. Con ayuda de un plato o una tapa, dale la vuelta a la sartén para que la tortilla se cuaje por el otro lado también. Una vez que las dos superficies estén doradas, transfiere la tortilla a un plato y sírvela caliente, para que la tortilla se mantenga suave y se note el contraste con los trozos crujientes de alcachofas.

NOTAS

Si no tienes tiempo o no quieres ponerte a limpiar alcachofas, puedes comprar corazones de alcachofas en conserva, y seguir el mismo procedimiento. La tortilla no estará tan crujiente, pero sirve igual.

Si necesitas inspiración para cocinar las alcachofas de diferentes maneras, no te pierdas este artículo con un montón de recetas de alcachofas diferentes.

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