Tortillas mexicanas caseras

Tacos, fajitas, enchiladas, quesadillas, mucha de la comida mexicana tiene un elemento común: las tortillas mexicanas.

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Hasta hace poco siempre las compraba, pero con el tiempo he ido mejorando la técnica para disfrutar del modo más pleno de esta comida que tanto me gusta. Por eso, al final he aprendido a hacer mis propias tortillas mexicanas. ¿Quieres saber cómo?

Estas deliciosas tortillas de harina caseras son fáciles de hacer, tienen una consistencia flexible y resistente, no se desgarran, y sólo requieren 5 ingredientes.

Harina para todo uso (o harina de trigo integral si quieres hacerlas integrales), levadura en polvo, sal, aceite y agua tibia, simplemente hay que mezclarlo todo hasta formar una masa, y dejarla reposar.

He utilizado aceite de oliva, pero puedes usar el aceite que prefieras, como el de aguacate, aceite de girasol o manteca de cerdo, como se elabora tradicionalmente.

Y no te preocupes si no tienen la forma de un círculo perfecto. Hazlo lo mejor que puedas. Te prometo que sabrán igual de bien y nadie se dará cuenta.

A la hora de cocinarlas, basta con calentarlas durante unos pocos segundos. Las tortillas deben tener manchas de color marrón dorado claro, pero no deben estar completamente quemadas.

La primera es siempre la más difícil de conseguir, pero una vez que se ajusta la temperatura, cocinar el resto es pan comido.

Se preparan en poco tiempo, y son perfectas para hacer burritos, tacos, enchiladas, quesadillas y más. Puedes usarlas en multitud de combinaciones y además, también puedes hacer de más, para comerlas durante toda la semana.

Te aseguro que si le pillas el truco, nunca volverás a comprar tortillas mexicanas en el supermercado.

Puedes usar tortillas mexicanas caseras en estas recetas:


Tiempo de preparación: 15 minutos + 30 minutos de reposo

Tiempo de cocción: 10 minutos

Tiempo total: 55 minutos

Raciones: 8 unidades

Ingredientes

  • 250 gramos de harina para todo uso (o harina de trigo integral)
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 180 ml de agua tibia

Elaboración

  1. Pon la harina, la levadura y la sal en un recipiente grande. Remuévelo bien con un tenedor. Vierte el aceite y el agua y mézclalo hasta que se forme una masa.
  2. Pasa la masa a una superficie bien enharinada y amasa durante unos 5 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica. Si la masa está demasiado pegajosa para trabajar, añade un poco más de harina. La masa final debe ser pegajosa, pero no tanto para que se adhiera a los dedos y las manos.
  3. Forma una bola y cúbrela con un trapo de cocina limpio. Deja que repose durante 30 minutos (o hasta 2 horas). Divide la masa en 8 unidades iguales y dales forma de bola.
  4. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira cada bola de masa en un círculo de 20 a 25 cm. Coloca cada tortilla estirada sobre un trapo de cocina limpio.
  5. Calienta una sartén antiadherente grande o una plancha a fuego medio-alto. Pon la masa y cocínala durante 30-45 segundos, o hasta que empiecen a formarse pequeñas burbujas. Dale la vuelta y cocina por otros 30-45 segundos.
  6. Retírala de la sartén y envuélvelas en un trapo de cocina. Después colócalas dentro de una bolsa de plástico grande con cierre hermético. Utilízalas inmediatamente.

NOTAS

Puedes almacenar las tortillas en la nevera hasta 7 o incluso 10 días en una bolsa de plástico con cierre. También puedes congelarlas y te durarán hasta 4 meses. Para hacerlo, coloca una hoja de papel vegetal entre cada una, y después, mételas en la bolsa de plástico con cierre.

Puedes mezclarlo también con una amasadora eléctrica durante unos 4 minutos.

Puede pasar que nunca veas formarse las burbujas en las tortillas cuando las estés cocinando. Si esto te pasa, prueba a subir un poco el fuego, seguro que eso ayuda.

Si tienes, usa un calentador de tortillas para mantenerlas suaves, flexibles y calientes. Te será muy útil si eres un amante de la comida mexicana como yo.

Y sino, siempre puedes envolverlas en un trapo de cocina limpio y luego ponerlas dentro de una bolsa de plástico con cierre. Eso ayudará a mantener algo del calor que creará vapor y mantendrá las tortillas flexibles.

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