Almíbar casero

El almíbar es una disolución sobresaturada de azúcar y agua cocida. Generalmente las proporciones son 1 azúcar por 2 de agua, aunque en algunas recetas encontrareis las proporciones 1 a 1. La elección dependerá de lo golosos que seáis.

Su uso más frecuente es en conservas de fruta o para cubrir o mojar bizcochos y torrijas. Dependiendo de las concentraciones y los tiempos de cocción le daremos otros usos, como por ejemplo, hacer caramelo.

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Se puede enriquecer añadiéndole ciertos licores (licor de café, Baileys, licores de frutas, crema de orujo, etc…), aromas (canela, vainilla…) o limón. La elaboración del almíbar es muy sencilla y muy rápida de hacer. En esta ocasión lo utilizaremos para mojar o emborrachar un bizcocho de 20 cm.

Ingredientes

  • 300 ml agua
  • 150 g azúcar
  • 1 cucharada de licor/aromas (opcional)

Elaboración

  1. Ponemos el agua y el azúcar a cocer y lo llevamos a ebullición. Bajamos el fuego y dejamos que cueza 5 minutos. Retirar del fuego y dejar que enfríe.
  2. Es el momento de añadir, si se desea, los complementos.

No os olvidéis evitar el alcohol en tartas para niños.

Para mojar el bizcocho nos podemos ayudar de un biberón o una cuchara, mojando despacio capa por capa, o si preferimos sumergiendo directamente el bizcocho en el almíbar, con mucho cuidado de que no se nos rompa. Si el bizcocho es más frágil, lo podemos aplicar con una brocha.

Si vas a mojar un bizcocho dividido en capas, puedes poner unos palillos de guía para saber en que posición estaban y sigan coincidiendo.

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