Salsa de champiñones

Una vez que la pruebes, querrás poner esta salsa cremosa de champiñones en todos tus platos: filetes de pollo, chuletas de cerdo, asados, tortillas o patatas asadas, ¡el límite es tu imaginación!

Es fácil de hacer, no requiere ingredientes gourmet (pero su sabor es de lujo total), y es muy rápido (solo 20 minutos).

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Los dos ingredientes clave de esta salsa son el vino y el queso parmesano recién rallado. Estos son los dos ingredientes que añaden un extra de profundidad y sabor a esta salsa, así que no los omitas.

Y si no dejas que los champiñones se doren bien, la salsa quedará más pálida. No hay nada malo en esto, pero si prefieres una salsa más dorada, asegúrate de que los hongos se doren correctamente antes de añadir el líquido.

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Técnicamente es un acompañamiento, pero no te juzgaré si lo conviertes en el plato principal. Aquí tienes algunas ideas sobre cómo usar esta salsa de champiñones:

  • En cualquier filete, chuleta, asado, etc. de cualquier tipo de carne.
  • Como relleno de patatas asadas.
  • Como salsa para pasta, relleno de canelones, lasañas, raviolis, etc.
  • Como salsa de albóndigas o filetes rusos.
  • Encima de verduras al vapor, como espárragos, brócoli, coliflor, etc.
  • Para encima de una rebanada de pan tostado con otros ingredientes.

O simplemente disfrútalo mojándolo con un trozo de pan.

Tiempo de preparación: 8 minutos

Tiempo de cocción: 12 minutos

Tiempo total: 20 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 1/2 cucharada de aceite de oliva
  • 300 gramos de champiñones laminados
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 60 ml de vino blanco
  • 125 ml de caldo de pollo o vegetal
  • 250 ml de nata para cocinar
  • 30 gramos de queso parmesano recién rallado
  • 2 cucharaditas de hojas de tomillo fresco (o 1/4 - 1/2 cucharadita seco)
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta negra molida

Elaboración

  1. Calienta el aceite y derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio-alto. Añade los champiñones y cocínalos lentamente hasta que se doren, aproximadamente 5 minutos.
  2. Justo antes de que estén listos, agrega el ajo y una pizca de sal y pimienta negra, y cocínalo 1 minuto más.
  3. Vierte el vino blanco y empieza a removerlo, raspando el fondo de la sartén durante 1 minuto o hasta que se evapore por completo.
  4. Incorpora el caldo, la nata y el parmesano. Remuévelo y baja el fuego a medio para que la salsa se cocine lentamente durante 2 o 3 minutos, hasta que espese. No tiene que estar súper espeso, ya que la salsa debe ser líquida.
  5. Añade el tomillo, la sal y la pimienta al gusto. Retíralo del fuego y sírvelo en caliente.

NOTAS

Puedes utilizar cualquier variedad de champiñón, y añade más cantidad si planeas utilizar la salsa como relleno.

Sustituye el vino por caldo extra y no te olvides el parmesano, es esencial para el sabor.

Si deseas reducir las calorías, sustituye la nata por leche evaporada. La salsa no será tan rica y cremosa, pero aún así será deliciosa.

Es importante rallar tu propio parmesano usando un rallador fino para que se derrita en la salsa. Si compras parmesano rallado o en polvo, no se derretirá en la salsa correctamente.

Si la salsa te ha quedado muy espesa, aligérala añadiendo más nata o caldo. Si te ha salido muy líquida, puedes espesarla mezclando 1 cucharadita de harina de maíz con un poco de nata y, una vez disuelta, añadirlo al resto de la salsa.

Valor nutricional: Calorías: 337 kcal | Hidratos de carbono: 5 g | Proteínas: 6 g | Grasas: 31 g | Grasas saturadas: 18 g | Azúcar: 1 g.

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