Salsa para solomillo Wellington

Un plato tan impresionante como el solomillo Wellington debe tener una salsa a la altura. Por eso esta salsa de pimienta verde es el acompañamiento perfecto para complementar el sabor de la carne, envuelto el jamón, champiñones y hojaldre.

Las salsas que mejor maridan con la carne de ternera son la de vino tinto y la de pimienta, y para esta ocasión he optado por sustituir la clásica pimienta negra por la no tan conocida pimienta verde.

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Los granos de pimienta verde son realmente granos de pimienta negra inmaduros. A menudo se conservan en salmuera o vinagre, ya que en forma seca, no duran mucho tiempo y deben utilizarse rápidamente.

Su sabor es más fresco que sus contrapartes negras, y al combinarlo con un sofrito de chalotas, ajo y romero, flambearlo con brandy, y mezclarlo con caldo de carne, nata y mostaza, el resultado es toda una delicia.

¿Te gusta este plato? Descubre otras maneras de cocinarlo en este apartado.

Aunque la pongo expresamente para el solomillo Wellington, esta salsa sirve para todo tipo de carnes, tanto rojas como blancas.

Tiempo de preparación: 10 minutos

Tiempo de cocción: 20 minutos

Tiempo total: 30 minutos

Raciones: 4-6 personas

Ingredientes

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 chalotas, finamente picadas
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 2-4 ramitas de tomillo fresco
  • 250 ml de brandy
  • 1 litro de caldo de carne
  • 500 ml de nata líquida para cocinar
  • 2 cucharadas de mostaza a la antigua
  • 1 cucharadita de harina de maíz mezclada con 1 cucharada de agua
  • 40 gramos de pimienta verde en salmuera, escurrido

Elaboración

  1. Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Agrega las chalotas, el ajo y el tomillo y sofríelo durante unos 10 minutos, hasta que la cebolla esté muy tierna.
  2. Retira la sartén del fuego, vierte el brandy y flambealo prendiéndole fuego con cuidado de no quemarte.
  3. Una vez que la llama se haya apagado, vuelve a poner la sartén al fuego y deja que se cocine a fuego medio-alto hasta que la salsa se haya reducido a la mitad.
  4. Cuela la salsa a través de un colador de malla fina en una cacerola más pequeña. Estruja bien la cebolla y el ajo y desecha los sólidos.
  5. Vierte el caldo de carne, la nata líquida y la mostaza, mézclalo y continua cocinándolo hasta que se reduzca a la mitad. Debe quedar alrededor de 250 ml de salsa. Prueba y ajusta el condimento.
  6. Para espesar un poco la salsa, añade un poco de la mezcla de harina de maíz y agua. Remuévelo durante aproximadamente un minuto para comprobar la consistencia. La salsa continuará espesándose una vez que se enfríe.
  7. Una vez que estés satisfecho con el sabor y la consistencia de la salsa, agrega los granos de pimienta verde en salmuera y mézclalo bien. Sirve la salsa caliente o tibia acompañando el solomillo Wellington.

NOTAS

Esta salsa se puede hacer con antelación, y al recalentarla, es posible que tengas que diluirla con un poco de agua o nata.

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