Passata

La cocina italiana me encanta, y la passata es la clave de ese sabor que me apasiona. Se trata de una de las recetas básicas más básicas y útiles, tomate cocido, sin semillas ni pieles, que se embota y se conserva para su uso en salsas durante todo el año.

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Tradicionalmente, en Italia la passata se hace justo a finales del verano, cuando hay un exceso de tomates maduros y jugosos. Pero, afortunadamente, los tomates maduros se pueden encontrar durante todo el año. Basta con elegir la calidad adecuada.

Hoy intentaré mostrarte una forma de disfrutar del sabor de los tomates maduros en cada temporada y lo haremos elaborando la clásica passata.

Para hacer una deliciosa receta de passata es mejor usar tomates "San Marzano". Pero si no los encuentras, puedes usar otra variedad, como roma, cherry o en racimo, siempre y cuando estén maduros y de color rojo.

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El tomate no es solamente el ingrediente principal, sino también el único ingrediente, así que es esencial que sea de calidad. Si no están suficientemente maduros, déjalos madurar al sol un par de tardes.

Es importante entender que la passata no es una salsa de tomate, sino el ingrediente básico para hacer la salsa. Si le añades sal, azúcar, ajo o cebolla, entonces deja de ser passata y se convierte en salsa de tomate.

¿Cómo utilizar passata?

Se puede utilizar como base de la pizza Pepperoni, o utilizarlo en muchas salsas para pasta, como la Pasta Amatriciana, el penne alla vodka, la lasaña, espaguetis con salsa de tomate o en la salsa boloñesa. Hay muchas recetas italianas que requieren el uso de esta receta.


Tiempo de preparación:20 minutos

Tiempo de cocción: 20 minutos

Tiempo total: 40 minutos

Raciones: 10

Ingredientes

  • 2 kilos de tomates maduros

Elaboración

  1. Revisa los tomates uno a uno, eliminando los que no estén muy maduros, podridos o magullados. Lávalos con agua. Después, colócalos en un recipiente y comienza a cortar por la mitad.
  2. Retira las semillas con un cuchillo, y toda la parte interna del tomate. Esta parte interna es muy acuosa, por lo tanto, si la dejamos, haría que la passata fuera demasiado líquida. Ahora colócalos en una olla bastante grande.
  3. Déjalos cocer a fuego lento, cubriendo la olla con una tapa y removiendo de vez en cuando, hasta que se rompan. Ahora colócalos en un exprimidor o triturador de tomate para eliminar las pieles o cualquier resto de semillas. Si no tienes, puedes usar un pasapurés.
  4. El resultado es la passata, que es simplemente la carne del tomate triturada, sin pieles ni semillas. Lo mejor es que lo conserves en frascos.
  5. Esteriliza los frascos y las tapas hirviéndolos en agua unos 10 minutos. Llena los tarros con ayuda de un embudo hasta casi llegar al borde. Cierra los tarros.
  6. En una olla grande pon en el fondo un paño limpio. Apoya los tarros sobre la tela e intenta envolverlos. Llena la olla con agua cubriendo completamente los frascos y ponlo a calentar. Calcula 40 minutos desde el momento de ebullición; después apaga el fuego y deja que los frascos se enfríen en el agua. Consérvalos en un lugar fresco y seco durante un año.

NOTAS

Si la passata está demasiado líquida, pásala por un colador pequeño hasta que consigas la consistencia que deseas.

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