Salsa mexicana

Queridos lectores amantes de los sabores mexicanos, esta receta es para vosotros. Esta salsa mexicana tiene un sabor fresco y auténtico, como la encontrarías en un restaurante mexicano.

No sabe demasiado a cebolla ni a ajo, no es demasiado picante y tiene el brillo perfecto con el jugo de lima fresca. ¿La mejor parte? Es súper fácil de hacer tan solo con seis ingredientes básicos. Así puedes comer salsa mexicana cada vez que se te antoje.

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El primer paso para hacer la mejor salsa mexicana, es elegir los tomates adecuados. Los tomates asados ofrecen un sabor más intenso sin necesidad de cocinarlos.

Y como los tomates son el ingrediente principal en la salsa mexicana, su sabor es clave. Siempre puedes utilizar tomate natural triturado, o tomates picados, pero su sabor no será tan bueno.

Si el tomate es triturado, asegúrate de escurrir un poco del exceso del jugo, ya que no queremos terminar con una salsa acuosa.

Luego solo queda picar todos los ingredientes en un procesador de alimentos hasta que tenga la consistencia que queramos.

Me gusta que mi salsa tenga algo de textura, así que la trituro hasta que los ingredientes se rompen en pedacitos diminutos, pero sin que estén completamente triturados.

Me encanta esta salsa mexicana porque ofrece mucho sabor, pero no está excesivamente salada como las compradas en tienda.

Además, se puede ajustar a tu gusto. ¿Quieres que esta salsa no pique? Utiliza menos jalapeño, u omítelo por completo. ¿Quieres que esté más picante? Agrega el jalapeño entero, o incluye algunas de las semillas de jalapeño, que son las que más pican.

Sirve esta deliciosa salsa mexicana con chips de tortilla, nachos o como acompañamiento de unas quesadillas.

Tiempo de preparación: 10 minutos

Raciones: 4 raciones

Ingredientes

  • 425 gramos de tomate natural o asado triturado
  • 1 diente de ajo, picado en trozos grandes
  • 1/2 cebolla roja picada
  • 2 cucharadas de hojas de cilantro fresco picado
  • ½ jalapeño mediano, sin semillas y picado en trozos grandes
  • 1 cucharada de zumo de lima, o más si es necesario
  • ½ cucharadita de sal

Elaboración

  1. Escurre aproximadamente la mitad del jugo de los tomates triturados y deséchalo.
  2. En un procesador de alimentos o robot de cocina, tritura el diente de ajo para picarlo más finamente. Agrega los tomates y todo el jugo restante de la lata, junto con la cebolla, el cilantro, el jalapeño, el jugo de lima y la sal. Tritúralo todo hasta que la mezcla esté suave y no queden trozos grandes de tomate o cebolla.
  3. Baja los restos de salsa que queden en las paredes del vaso y vuelve a triturarlo si es necesario. Sazónalo con más sal o zumo de lima si quieres darle más sabor. Sirve la salsa inmediatamente o guárdala para más tarde.

NOTAS

Esta salsa se mantiene bien en el frigorífico, en un tarro o recipiente hermético, durante unos 10 días.

También puedes usar tomates naturales maduros cortados en cubos, pero te recomiendo que utilices tomates asados triturados, pues le dan una gran profundidad de sabor.

Si optas por los tomates naturales, busca tomates maduros que sean semiblandos (no blandos) y que tengan un bonito color rojo.

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