Spaguetti vongole

¿Te gustaría conocer un plato fácil de hacer, rápido y que además quede elegante? ¿Tienes invitados y quieres sorprenderlos con una cocina de nivel y que seguro que les gustará? Si tu respuesta es sí, los spaguetti vongole son, sin duda alguna, la opción que debes tomar.

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Existe una cantidad infinita de platos de pasta, y los hay para todos los gustos. Los más sencillos, la pasta con tomate al estilo bolognesa, que más les gusta a los niños. La pasta al pesto, con boletus, con foie, con pescado o con carne, etc.

Cada uno tiene su favorito, pero si hay un plato que tiene todas las papeletas para gustarle a todo el mundo son los spaguetti vongole, o lo que es lo mismo, espaguetis con almejas y una fina salsa de vino blanco.

No sé si lo había comentado antes pero soy una apasionada de la pasta. De pequeña, como a todos creo, me encantaban los macarrones que me hacía mi madre. Pero conforme fui creciendo fui apreciando el verdadero potencial de la pasta.

Miles de recetas al alcance de mi mano… tanto para probar como para experimentar o fallar, y es que, así es la cocina. Sin embargo, no fue hasta que conocí Italia, que consolidé mi pasión absoluta por la pasta.

Y fue precisamente en Italia donde probé este plato de pasta, y desde entonces lo reproduzco muy a menudo.

Aparte de los spaguetti y las almejas, esta receta de pasta tiene muy pocos ingredientes. De hecho, la mayoría de las versiones sólo llevan ajo, guindilla, vino blanco, aceite de oliva y perejil. Y tiene sentido, ya que si vas a gastar el dinero en almejas frescas, no es lógico asfixiar su sabor con muchos otros sabores.

Este es un plato que mucha gente pide en restaurantes, pero que rara vez se prepara en casa. Sin embargo, en realidad es bastante fácil y no deja ningún residuo de olor a pescado en la cocina. Una receta que además de resultar deliciosa, la podrás tener lista en menos de 15 minutos. ¿Quieres probarla?

Tiempo de preparación: 5 minutos

Tiempo de cocción: 5 minutos

Tiempo total: 10 minutos

Raciones: 4 personas

Ingredientes

  • 350 gramos de Spaghetti
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla (o la mitad, según lo que te guste el picante o lo que puedas aguantarlo)
  • Un manojo de perejil fresco (hojas y los trozos tiernos de los tallos)
  • 1 kg de almejas frescas limpias
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 180 ml de vino blanco seco
  • Perejil picado para servir

Elaboración

  1. Llena una olla grande con agua salada y deja que hierva a fuego fuerte. Una vez esté hirviendo el agua, tira la pasta a la olla y remuévelo para evitar que se pegue. Deja que los spaguetti hiervan durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente.
  2. Mientras la pasta está hirviendo, pon una sartén grande en el fuego con un poco de aceite de oliva virgen extra. Caliéntalo y añade la mezcla de ajo y perejil y deja que se cocine durante unos 15 segundos.
  3. A continuación, añade un buen chorrito de vino blanco y deja que el alcohol se evapore. Añade un poco de sal, teniendo en cuenta que las almejas aportarán más sal al plato.
  4. Incorpora las almejas y tapa la sartén. Tardarán aproximadamente de 2 a 3 minutos en abrirse y liberar sus sabrosos jugos. Una vez estén abiertas, sácalas con una cuchara y ponlas a un lado.
  5. Añade la pasta escurrida y un poco de agua de cocción de la pasta, suficiente para que los spaguetti puedan terminar de cocinarse hasta que estén al dente y la salsa tenga una textura cremosa.
  6. Apaga el fuego y añade las almejas, también las hojas de perejil picadas y más guindilla si te apetece, ponlo todo en un plato.

NOTAS

Si has comprado las almejas vivas y quieres asegurarte de que siguen vivas antes de cocinarlas, te recomiendo que las sumerjas en agua fría tan pronto llegues a casa de la pescadería. Si alguna de ellas sale a la superficie o está rota, lo mejor será que la deseches, pues seguramente estará muerta, y no conviene jugársela en este sentido.

Las almejas, al vivir en el mar acumulan arena en su interior, así que, si no quieres masticar arena como si estuvieras en la playa, lo mejor será que cambies el agua donde tengas sumergidas las almejas al menos un par de veces, de modo que irán liberando esta arena y no tendrás que comértela.

Con respecto al vino, mi recomendación es que si no te lo beberías, no lo uses tampoco para cocinar. Usa un vino blanco seco que sea de buena calidad, te aseguro que lo notarás.

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